REVISTA N° 33 | AÑO 2025 / 2

Epílogo al número “Evoluciones de las prácticas en terapia familiar psicoanalítica perinatal”


Idioma: Español - Frances - Ingles
SECCIONES: ARTÍCULOS


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ARTÍCULO

Epílogo al número “Evoluciones de las prácticas en terapia familiar psicoanalítica perinatal”

Christiane Joubert*

Desde O. Rank (1924), quien hablaba del nacimiento como el primer trauma fundacional de la vida psíquica del sujeto, los psicoanalistas priorizan los primeros años de vida. Actualmente, los psicoanalistas familiares se centran en la cuna, demostrando que el nacimiento crea una «crisis familiar generalizada normal» y también convoca lo transgeneracional con su séquito de traumas. Esto provocará disfunciones y sufrimiento en todo el grupo familiar. La “Clínica del fantasma” (Tisseron et al., 1995) está entonces en marcha para los psicoanalistas. Este número está dedicado a la perinatalidad en todos sus estados, enfrentada a Eros y Thanatos, a veces desentrañados. Una conceptualización muy rica, en constante evolución, acompañada de una clínica prolífica con dispositivos de atención psicoanalítica grupal y muy creativos, marcan el auge del psicoanálisis contemporáneo. En ella encontramos la cuna psíquica familiar (Aubertel, 2023) de la que procedemos y que abre el camino a la singularidad de cada uno.

Para terminar: Érase una vez…

Érase una vez, «su majestad el bebé» que llegó al mundo en su cuna psíquica con hadas buenas que le auguraban un futuro de felicidad, crecimiento, alegría de vivir y con hadas malas que le enviaban los males y traumas de sus dos linajes y todas las desgracias del mundo. Cómo alejar los malos augurios de la cuna: esa era la cuestión. Thanatos acechaba en las sombras.

Cómo proteger al bebé y a la familia?

Las hadas buenas que rodeaban al niño ahuyentaban a los fantasmas. Le susurraban palabras dulces al oído y le cantaban canciones de cuna para calmar sus gritos de angustia. Sus padres lo tomaban en brazos y le daban todo el amor de su corazón.

Cuando una hada mala se acercaba, las hadas buenas acudían corriendo para alejarla y, a veces, pedían ayuda a sus compañeras. Había mucha gente alrededor de la cuna y también rodeando a los padres.

La cuna era segura y un velo brillante bordado por las hadas buenas lo protegía de los malos hechizos, de la compulsión de repetición familiar y de los riesgos del entorno. Así crecía tranquilo, abriéndose con serenidad al mundo e integrando poco a poco en sí mismo el velo brillante. La familia, más serena, florecía.


Bibliografía

Aubertel, F. (2023). Retisser le berceau psychique familial. Le Divan familial, 50, 133-148.

Tisseron S. et al. (1995). Le psychisme à l’épreuve des générations. Clinique du fantôme. Malakoff: Dunod.


* Presidenta de la Sociedad Francesa de Terapia Familiar Psicoanalítica, miembro de la Asociación Internacional de Psicoanálisis de Pareja y Familia, de la Sociedad Francesa de Psicoterapia Psicoanalítica de Grupo, profesora emérita de universidades en Psicología Clínica Psicoanalítica. christianejoubert@netcourrier.com

Revista Internacional de Psicoanálisis de Familia y Pareja

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ISSN 2105-1038