REVISTA N° 02 | AÑO 2007 / 2

Editorial N° 2


SECCIONES: EDITORIAL


EDITORIAL

El proceso psicoanalitico

Anna Maria Nicolò

En este número la revista inaugura un formato diferente, la división entre un núcleo temático y un sector abierto a diferentes contribuciones que pueden llegar a la redacción desde todos los lectores. Esta bipartición puede enriquecernos, según nuestra opinión, porque hay un núcleo que profundiza y debate un tema clínico o teórico, haciendo una comparación entre autores con diferentes orientaciones para observar semejanzas y diferencias. Y cerca de esto, la revista sigue su diálogo con sus lectores a través de artículos abiertos sobre diferentes sectores  de nuestra disciplina.

Este número dedica su focus al tema “El proceso psicoanalítico en la pareja y la familia”. No hay muchos trabajos psicoanalíticos dedicados al tema del proceso psicoanalítico y por otra parte este mismo concepto parece algo ambiguo y controvertido. Weinshel (1984) nota que no hay tampoco acuerdo sobre el termino, Ritvo lo define un “concepto compuesto, una especie de conglomerado”mientras Loewald (1970) observa que también la investigación en este sector está llena de trampas y dificultades.

El libro ya clásico que Meltzer ha dedicado al proceso, aunque la descripción de la sucesión  y de la evolución del paciente parece un poco teórica y rígida,  sin embargo permite el emerger de algunos datos  salientes que constituyen el proceso en su desarrollo temporal.

En efecto el tempo es el elemento fundamental del proceso y Etchegoyen nos recuerda que mientras la situación analítica se refiere al espacio, el proceso incluye necesariamente el tiempo. También Jaroslavsky nota en su contribución a este numero la cuestión del tiempo y añade que mientras “la situación analítica es sincrónica el proceso psicoanalítico es diacrónico”.

Pero el tiempo del análisis no está prefijado ab initio, no es como una terapia antibiótica que debe ser asumida  por un tiempo determinado so pena  de su inutilidad o eventual daño. El tiempo y también la sucesión de las fases varían de paciente en paciente, o según el analista.

¿Cómo cambiará después el proceso analítico con la pareja y la familia? ¿La diversidad del setting cambia la marcha del proceso?

¿Está condicionado para las finalidades de la terapia? ¿Y la terapia psicoanalítica de la pareja y la familia en este propósito difieren desde el psicoanálisis individual?

Podríamos también poner en relación el desarrollo en el tiempo desde una parte y desde la otra la transformación de los vínculos entre cada miembro y los demás.

Este contenedor hará transformaciones causadas por las experiencias que los miembros efectuarán entre ellos y el analista. Inevitablemente los modelos en los cuales cada analista se inspira además de su presencia, su habilidad y sus dotes personales tendrán un peso formidable.

En particular tres autores muestran en este número a través del complejo discurso sobre el proceso, cómo se articula el modelo que los orienta en el trabajo. Los primeros son los Losso que no solamente recorren el proceso sino también se detienen  sobre los fundamentos básicos que orientan su trabajo psicoanalítico  con parejas y familias.

La imagen de un proceso terapéutico “circular en forma de espiral” que los Losso median desde Pichon  Riviere, es particularmente sugestiva  dado que permite  evidenciar tres momentos: el existente, es decir lo que se observa en el campo; la interpretación; y el emergente, mostrando sobre todo la dimensión dialéctica que caracteriza el proceso.

Jaroslavsky también describe los elementos que caracterizan su trabajo  y su teoría del funcionamiento familiar, mientras Tisseron con nuevos aires mueve el focus desde el proceso de tratamiento en la terapia hacia la institución.

Según Tisseron no hay diferencia en el proceso psicoanalítico, sea en la terapia privada sea en la institución aunque en esta existe inevitablemente el problema de la gestión del secreto, dado que algunos terapeutas u operadores tienen informaciones sobre la realidad da las familias que curan, que pueden influir sobre su contra transferencia. Vuelve por esto de manera creativa y aguda al tema del secreto sobre el cual, por otra parte, Tisseron nos regaló páginas relevantes ya en el pasado.

Un ejemplo clínico de transformación en lo vivido está representado por el material clínico que cortésmente Blassel nos ofrece y que Lucarelli y Tavazza comentan. Vemos así un momento muy delicado de un recorrido clínico en el cual la pareja, una vez más, se pone en contacto en el proceso analítico con una dimensión traumática. Vemos también como el analista se adapta a las exigencias de la pareja, de los pacientes y a sus capacidades de contener y elaborar, respetando sus dificultades y sin forzar sus capacidades de contener la congoja dentro de un proceso transformador que se modifica evolucionándose.

Anna Nicolò también con un articulo fuera focus afronta un tema emparentado, lo de las interpretaciones y de su uso observadas en lo especifico del setting con la pareja y la familia.

Ella evidencia que existen muchas dimensiones de la interpretación, la de los vínculos presentes, entre los miembros de la pareja, la de los vínculos generacionales y la de los mundos interiores de cada uno.

Fuera focus hallamos cinco autores más, Alberto Eiguer,  David Maldavsky, Diana Norsa, Lucrezia Baldassarrey valdemiro Pellicanò.

Alberto Eiguer con su discurso del narcisismo familial de su origen y su destino, pone la luz en la paradoja del narcisismo que aunque sea opuesto al objeto, sin embargo es fuente de vínculos, y nota como esos mismos vínculos de la familia a su vez favorecen cicatrizaciones del tejido narcisístico debilitado.

David Maldavsky describe los problemas clínicos relativos al contacto difícil a causa de la desvitalización y de su combinación con la violencia y las crisis de congoja.

Para acabar  tres autores italianos:

Diana Norsa y Lucrezia Baldassarre se detienen sobre conceptos de intimidad, colusión y complicidad en la psicoanálisis de la pareja, volviendo a tomar un tema ya tratado por Norsa en su libro coeditado con Zavattini.

Valdemiro Pellicanò a través de un caso clínico de pareja observa el efecto de las experiencias traumáticas precoces sobre un Yo que no tiene suficientes mecanismos defensivos. Él muestra como gracias al setting de pareja estas situaciones traumáticas no podían ser verbalizadas, buscando en cambio en la reactualización transferencial como modo de expresarse  y trasformarse.

Hemos afrontado así un tema espinoso, interesante, pero todavía algo obscuro.

Creemos así que este número será un work in progress. Usando el método psicoanalítico, diría que hemos empezado a hacer asociaciones libres sobre el tema, pero sabemos que esto es el camino justo.

Esperamos que el lector tome el desafío y nos envíe nuevamente un estímulo, una crítica, una reflexión para afrontar, cuando todavía no sabemos, un segundo round sobre el tema

Revista Internacional de Psicoanálisis de Familia y Pareja

AIPPF

ISSN 2105-1038