REVISTA N° 8 | AÑO 2010 / 2
EDITORIAL
ANNA MARIA NICOLÒ
Queremos dedicar este número a André Ruffiot, fallecido recientemente.
Era un hombre con gran perspicacia clínica y capacidad para explorar nuevas fronteras en el campo psicoanalítico, además de poseer una extraordinaria bondad y acoger a cualquiera que lo necesitara.
Su muerte nos conmueve porque nos priva de uno de los maestros y fundadores de nuestro campo de estudio.
Sus escritos, bien documentados y lúcidos, siguen siendo textos fundamentales para quienes desean iniciarse en el psicoanálisis de la familia y la pareja.
Christiane Joubert nos ofrece en este número un perfil científico muy preciso. Al igual que en el último número, este número recoge algunos de los trabajos que se presentaron en el congreso de Buenos Aires en agosto de 2010. El núcleo del número, como lo fue y lo será en futuros números, está una vez más dedicado al sufrimiento de los vínculos.
Es inevitable que este tema nos una a todos, tanto porque también cambia radicalmente nuestra perspectiva en nuestro trabajo individual como porque, como afirma Kaës, abarca nuevas vías sobre el tema del tercer tema.
La metapsicología de los vínculos aún está por descubrir, a la que están conectados numerosos aspectos, como la evaluación de una dimensión psicopatológica que no sigue la distinción de la nosografía clásica y, por lo tanto, naturalmente, la teoría y la técnica del trabajo clínico con familias y parejas.

